Trenes en Uzbekistán: cómo moverse entre ciudades por libre
Uzbekistán tiene uno de los mejores sistemas ferroviarios de Asia Central. El tren de alta velocidad Afrosiyob conecta Tashkent con Samarcanda en 2 horas.
El Afrosiyob sale de Tashkent a las 08:00 y llega a Samarcanda a las 10:08. Dos horas y ocho minutos para cubrir 344 kilómetros cruzando el desierto uzbeko, con los asientos en ángulo ligeramente reclinados, pantallas individuales, aire acondicionado silencioso y un servicio de café que llega puntual a las nueve. El precio del billete en clase turista ronda los quince dólares. Es, objetivamente, uno de los mejores medios de transporte que puede usarse en Asia.
Que Uzbekistán tenga un tren de alta velocidad funcional, puntual y barato no es un accidente: es el resultado de una modernización de infraestructuras iniciada en los años noventa que ha convertido el sistema ferroviario del país en el más desarrollado de Asia Central. Para el viajero independiente, esto cambia fundamentalmente la lógica del viaje.
El Afrosiyob: Tashkent, Samarcanda, Bujará
El tren de alta velocidad Afrosiyob opera desde 2011 y conecta las tres ciudades principales del eje central uzbeko. El trayecto Tashkent-Samarcanda dura dos horas diez minutos. El Tashkent-Bujará, con parada en Samarcanda, tarda algo menos de tres horas. En ambos casos, la velocidad punta supera los 250 km/h en los tramos llanos del desierto.
Las clases son dos: Business (más espaciosa, con asientos de piel y servicio de comida incluido, alrededor de 35$) y Economy (perfectamente cómoda para el trayecto, alrededor de 15-20$). Los vagones están limpios, la puntualidad es alta y el sistema de reserva online —aunque no siempre funciona bien con tarjetas extranjeras— permite comprar los billetes con días de antelación. Si la web falla, cualquier agencia de viajes local cobra una pequeña comisión y hace la gestión sin problemas.
La reserva anticipada tiene importancia real en temporada alta: en mayo y septiembre, los trenes entre Tashkent y Samarcanda se llenan con cuatro o cinco días de antelación. Quien llega a la taquilla el día antes puede encontrarse sin plaza disponible en el Afrosiyob y tener que recurrir a alternativas más lentas.
El Sharq y los trenes convencionales
Para quien no necesita la velocidad máxima o quiere ahorrar algo más, el Sharq es la alternativa: un tren rápido convencional que cubre el mismo eje con tiempos de viaje de tres a cuatro horas y precios ligeramente inferiores. Los vagones son menos modernos que los del Afrosiyob pero perfectamente aceptables, y tienen la ventaja de llegar a algunos destinos intermedios que el tren de alta velocidad no sirve.
Los trenes convencionales también cubren rutas que el Afrosiyob no alcanza: hay servicios regulares entre Samarcanda y Bukhara, entre Tashkent y Andiyán en el Valle de Fergana, y conexiones hacia las ciudades del sur como Karshi y Termez. Estas rutas son más lentas y los vagones menos modernos, pero son perfectamente funcionales y ofrecen una experiencia de viaje que se acerca más al ferrocarril centroasiático real.
El tren nocturno a Khiva
Para llegar a Khiva —la ciudad amurallada del Khorezm, en el extremo noroeste de Uzbekistán— no hay alternativa directa en alta velocidad. La opción ferroviaria es el tren nocturno desde Tashkent hasta Urgench, con una duración de unas doce horas, desde donde un taxi de treinta minutos llega hasta las murallas de Ichan Kala.
El tren nocturno merece una mención específica porque representa una experiencia radicalmente distinta del Afrosiyob. Los vagones de clase kupé —compartimentos de cuatro literas, con puerta corrediza— cuestan entre quince y veinticinco dólares y son perfectamente utilizables para una noche. La clase platzkart —compartimentos abiertos de cincuenta y cuatro plazas— es más barata y más animada: los pasajeros comparten espacio, comida y conversación a través de una barrera lingüística que el chai y los gestos superan con facilidad.
Salir de Tashkent al atardecer y despertar en las llanuras del Khorezm cuando el sol está levantándose sobre el horizonte absolutamente plano es una de esas experiencias ferroviarias que no se olvidan. El paisaje del Uzbekistán central —desierto de saxaul, campos de algodón, canales de irrigación en línea recta— tiene una aridez que la velocidad del Afrosiyob no deja ver.
Comprar billetes y llegar a las estaciones
El sistema online de uzbekrailways.uz funciona pero puede ser confuso para quien no lee ruso o uzbeko, y no siempre acepta tarjetas de crédito extranjeras. Las opciones son: intentarlo directamente online, usar una agencia de viajes local (la comisión suele ser de un dólar o dos por billete) o ir directamente a la taquilla de la estación con tiempo de antelación.
Las estaciones principales merecen una nota práctica. Tashkent tiene dos estaciones principales: la estación central (Toshkent vokzali) para los trenes del Afrosiyob y los trenes hacia el sur y el este, y la estación del norte (Toshkent Shimoliy) para algunos trenes hacia el Fergana. Verificar desde cuál parte el tren antes de ir es imprescindible. La estación de Samarcanda tiene consigna de equipaje y está a unos seis kilómetros del centro, fácil de cubrir en taxi por menos de un euro. La de Bujará está algo más alejada de la medina histórica.
Por qué el tren cambia la lógica del viaje
El error más frecuente del viajero que llega a Uzbekistán por primera vez es organizar el itinerario como si el transporte fuera el factor limitante. Con el Afrosiyob, no lo es. Tashkent-Samarcanda son dos horas, lo que significa que puedes pasar un día entero en Samarcanda y dormir en Tashkent esa misma noche —aunque no es lo más recomendable, porque la ciudad merece tiempo— o moverte entre ciudades con una ligereza que en la mayoría de los países de Asia Central sería impensable.
Lo que el tren no resuelve es el acceso a los destinos fuera del eje principal: Khiva requiere el nocturno más el taxi, el Valle de Fergana tiene conexión pero los tiempos son largos, y el sur (Termez, Shakhrisabz) necesita planificación específica. Pero para el circuito clásico —Tashkent, Samarcanda, Bujará, Khiva— la combinación del Afrosiyob y el nocturno a Urgench cubre prácticamente todo con una eficiencia sorprendente para la región.
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